RETOS DEMOGRÁFICOS
Análisis integral revela: Más de 800.000 docentes en riesgo por enfermedades crónicas, estrés y cáncer
El panorama plantea interrogantes sobre la capacidad del sistema de salud del Magisterio para atender las crecientes necesidades de los docentes y sus familias
Miércoles, 26 de febrero de 2025, a las 15:14
El estudio identifica importantes brechas en la cobertura de servicios del sistema de Salud del Magisterio.
|
Redacción. Bogotá
El sistema de salud del Fondo Nacional de Prestaciones Sociales del Magisterio (FOMAG), uno de los regímenes especiales más representativos en Colombia, enfrenta desafíos estructurales en el acceso y la calidad de los servicios. Un
análisis del centro de pensamiento Así Vamos en Salud ha revelado datos clave sobre la población afiliada, el perfil epidemiológico y la red de prestación, en un momento de transición tras la implementación del
nuevo modelo de atención iniciado en mayo de 2024.
Con una cobertura de más de
800.000 afiliados y una red de aproximadamente
3.000 prestadores, este sistema busca mejorar la atención de los docentes y sus familias, aunque enfrenta retos en equidad, financiamiento y acceso oportuno a los servicios.
El informe ha detallado que el 84 por ciento de los afiliados tiene más de 40 años y el 42,3 por ciento supera los 60, evidenciando un sistema con una población significativamente envejecida frente al Sistema General de Salud. Las enfermedades crónicas predominan en esta población, con especial énfasis en
patologías cardiovasculares, cáncer, artritis y diabetes.
Uno de los hallazgos más relevantes es el impacto en la salud mental, con
62 por ciento de los docentes en riesgo de
desarrollar trastornos de ansiedad y depresión debido a la alta carga laboral y el estrés asociado a su profesión. Además, se registran altas tasas de cáncer de mama (930 casos por cada 100.000 mujeres) y cáncer de próstata (71 nuevos casos en 2024), con mortalidades superiores a los promedios nacionales.
En cuanto a enfermedades laborales, el informe ha evidenciado que los principales diagnósticos de incapacidades incluyen síndrome mixto de
ansiedad y depresión, síndrome del túnel del carpo y disfonía, condiciones que representaron el 74 por ciento de las consultas médicas entre 2020 y 2024.
Desafíos en la red de prestación de servicios
El estudio identifica
importantes brechas en la cobertura de servicios de salud. A pesar de contar con 2.740 IPS distribuidas en 10 regiones, la disponibilidad de prestadores es desigual. Mientras departamentos como San Andrés, Guainía y Putumayo tienen mayores tasas de IPS en relación con su población, regiones como Cundinamarca, Risaralda, Bolívar y Antioquia presentan deficiencias, lo que puede afectar la oportunidad y calidad de la atención.
Las
quejas y reclamos (PQRS)
han aumentado en un 266 por ciento entre 2017 y 2023, alcanzando
46.359 reclamos en 2023. Aunque en 2024 se observará una leve reducción, las barreras en el acceso a la salud siguen siendo una de las principales preocupaciones del Magisterio. El 90,8 por ciento de las quejas están relacionadas con la negación de citas, entrega de medicamentos y tratamientos, además de dificultades administrativas en la gestión de servicios de alto costo.
Limitaciones presupuestales y sostenibilidad financiera
El análisis financiero ha revelado que el FOMAG enfrenta un
desequilibrio en la ejecución de su presupuesto. Para 2024, el sistema cuenta con 2,44 billones en presupuesto de salud, pero los gastos proyectados ascienden a 5,89 billones, lo que evidencia una brecha estructural en su financiamiento. Entre 2019 y 2023, solo se logró cubrir el 75 por ciento de los gastos, reflejando un déficit sostenido que podría afectar la estabilidad del modelo en el futuro.
Otro aspecto preocupante es que la
estructura del informe financiero de FOMAG
cambió en 2024, eliminando información clave como el “total ejecutado”, lo que dificulta la comparación con años anteriores y genera incertidumbre sobre la transparencia en la gestión de los recursos.
¿Hacia dónde va el sistema de salud del Magisterio?
El informe de AVS ha resaltado la necesidad de implementar estrategias para garantizar la sostenibilidad financiera y mejorar la equidad en la prestación de servicios. Entre las recomendaciones se encuentran:
-Fortalecer la red de prestadores en regiones con menor cobertura para reducir las barreras de acceso.
-Mejorar la gestión de PQRS para garantizar una atención oportuna y evitar retrasos en tratamientos esenciales.
-Revisar el modelo de financiación, asegurando que los aportes sean suficientes para cubrir las necesidades de los afiliados sin comprometer la estabilidad del sistema.