DEUDAS Y SOBREOCUPACIÓN
Declive en la financiación de los servicios hospitalarios: Clínica del Occidente cesa servicios obstétricos y neonatales
El sector Salud advierte sobre el impacto en la red maternoinfantil y la sostenibilidad del sistema de Salud
El cierre de las unidades de obstetricia y neonatos representa un desafío crítico para la red de atención maternoinfantil.
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Redacción. Bogotá
La Clínica del Occidente, uno de los principales complejos hospitalarios del suroccidente de Bogotá, ha anunciado el
cierre definitivo de sus unidades de Obstetricia y Neonatos, argumentando la grave crisis financiera que atraviesa el sector Salud. La unidad de Obstetricia operará hasta el 21 de abril de 2025, mientras que los Neonatos prestarán servicio hasta el 30 del mismo mes.
En una carta dirigida a Yadira Moreno, gerente general de Seguros Bolívar, que circula en redes sociales, la institución ha expresado su preocupación por la crisis actual que enfrenta el sistema de Salud, en especial en el sector privado, debido a los crecientes
retrasos en los pagos por parte de las Entidades Administradoras de Planes de Beneficios (EAPB), incluidas las que han sido intervenidas. “La difícil decisión es determinante para poder continuar como IPS y sostener otras áreas y especialidades”, ha señalado la clínica.
“En la actualidad estamos afectados por el incumplimiento paulatino del pago de los servicios prestados a los usuarios tanto del régimen contributivo, subsidiado, particulares con
inconsistencias administrativas y demás que han sido atendidos en nuestra IPS”, ha subrayado el documento firmado por María Cristina Vargas, gerente General de la Clínica de Occidente.
Impacto en la red de atención maternoinfantil en Bogotá
El cierre de las unidades de obstetricia y neonatos de la Clínica del Occidente representa un desafío crítico para la red de
atención maternoinfantil en Bogotá. Esta institución ha sido una referencia en la atención de embarazos de alto riesgo y cuidados neonatales especializados. Su salida del servicio ejercerá mayor presión sobre otras clínicas y hospitales, muchos de los cuales ya enfrentan sobrecupo y restricciones presupuestales.
Hace un año, el Hospital Universitario San Ignacio también suspendió sus servicios de atención obstétrica en Bogotá. Al respecto, la Federación Colombiana de Obstetricia y Ginecología (Fecolsog) advirtió sobre el constante
cierre de salas de parto en diferentes partes de Colombia; asegurando que esta situación dificulta gravemente la atención durante el embarazo y el parto, ya que los hospitales podrían no tener suficiente capacidad para atender a todas las mujeres que lo necesiten en varias ciudades.
De igual forma, desde la Asociación Colombiana de Obstetricia y Ginecología, se alertó sobre el cierre de salas de parto y una potencial crisis en cadena que saturará aún más los hospitales. Los profesionales de Obstetricia y Ginecología insisten en que el
acceso rápido a salas de parto es crucial para evitar complicaciones durante el embarazo y el parto, protegiendo la salud de las madres y sus bebés. La falta de acceso a estas salas y de personal capacitado podría aumentar la mortalidad materna e infantil y provocar otros problemas evitables.
Esta advertencia coincide con la alerta emitida por la Asociación Colombiana de Sociedades Científicas (ACSC), respecto a las consecuencias de esta crisis, advirtiendo que, de persistir, podría derivar en un aumento significativo de muertes prevenibles. "No podemos permitir que el sistema de salud colapse aún más", expresó
Agamenón Quintero, presidente de la ACSC.
Aumento de la deuda en Salud para los hospitales
En un reciente informe de la Asociación Colombiana de Hospitales y Clínicas (ACHC), se ha evidenciado que la
deuda en Salud pasó de 18,9 billones de pesos en junio de 2024 a
20,3 billones en diciembre del mismo año. Las EPS del régimen contributivo concentran el 49 por ciento de la deuda total (más de 9,9 billones), mientras que las del régimen subsidiado representan el 26,5 por ciento (5,4 billones).
El panorama financiero sigue generando incertidumbre para las IPS en Colombia, poniendo en
riesgo la continuidad de los servicios médicos esenciales. La crisis estructural del sistema requiere soluciones urgentes para evitar más cierres y garantizar el acceso oportuno a la atención en Salud.
El dato
Mientras el sector privado enfrenta cierres y restricciones, los hospitales públicos lidian con un doble problema: deudas impagadas por más de 15 billones de pesos y un
sistema de urgencias al límite de su capacidad. Ciudades como Bogotá, Cali y Armenia registran sobreocupaciones que superan el 100 por ciento, lo que ha llevado a los directivos hospitalarios a solicitar a la población que solo acuda a urgencias en casos de emergencia vital.
La crisis financiera y operativa del sistema de salud en Colombia exige medidas urgentes para garantizar la sostenibilidad de la red hospitalaria y la continuidad de la atención a los pacientes.